martes, 3 de julio de 2012

Secuencia de Imágenes por Robert Doisneau









En 1948, el fotógrafo francés Robert Doisneau se conchabó con el dueño de la galería Romi, en la rue de Seine de París, para gastar una broma a la gente que pasaba por la calle. Escondieron la cámara de Doisneau en una silla antigua, estratégicamente colocada para captar bien la escena. Colgaron en el escaparate una pintura un tanto indecente de una jovencita desnuda, con sus alegres posaderas en pompa. Y se sentaron a esperar.


A tenor de las caras retratadas en esta divertida serie, titulada Regard oblique. Le vitrine de Romi (La mirada de soslayo. El escaparate de Romi), nos podemos hacer una idea de las risas que debieron echarse con el experimento.


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Si tomas fotos no hables, no escribas, no te autoanalices 
y no respondas a ninguna pregunta.





Cuando eres prisionero de la imagen, te atreves con todo.






Las maravillas de la vida diaria son apasionantes. 
Ningún director de cine puede organizar las sorpresas que te puedes encontrar en la calle.






Sugerir es crear; describir es destruir







Fotografiaba “Los gestos normales de la gente normal en situaciones normales”






“París es un teatro en el que se paga asiento con el tiempo perdido. 
Y yo continuo esperando.”






Una centésima de segundo aquí, una centésima de segundo allá, incluso si las juntas, únicamente suman todavía uno, dos o quizás tres segundos arrancados a la eternidad.






¿Una cámara?... ¡Capullo de Papá Noel, yo había pedido una metralleta!


unacasaenelarbol@hotmail.com

lunes, 18 de junio de 2012

Los Caminos de Leszek Bujnowski






Hemos buscado siempre, seguimos buscando nuevas fronteras, largos horizontes.

"Un animal consciente en busca de fronteras; he ahí el hombre"

El viaje por los paisajes físicos y el viaje en nuestro propio yo son dos de los de los viajes de expansión y de búsqueda; además nos quedan los viajes para obtener el conocimiento de las cosas, nuestro origen y nuestro fin, y de los demás mundos que nos rodean.

Los viajeros fascinan, el viaje en sí resulta ser el fin, el sitio al que llegar y un medio…
el modo de llegar al conocimiento de sí mismo.






"Durante cierto tiempo viví tranquilo y alegre de noche y de día.... pero en mi interior deseaba recorrer los países, navegar por el mar...


Las Mil y una Noches














Quisiera ser como un camino, por el que todos pasan, y que luego olvidan.

         (Paul Claudel)





     



 
 
 
Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.

(Confucio)







La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.

(Hermann Hesse)



 
 
El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro.

(Novalis)






unacasaenelarbol@hotmail.com



lunes, 28 de mayo de 2012

Louis Soutter, el Hombre que Pintaba con los Dedos




"Señorita, estoy perdido"

Louis Soutter



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Louis Soutter fue artista, pintor, músico y diseñador suizo, nacido en Morges, cerca de Lausana el 4 junio de 1871, murió en el anonimato cerca de Vallorbe, el 20 febrero 1942.

Soutter, tuvo una vida llena de cambios y movimientos, incluyendo los seis años pasados en EE.UU, casado con una estadounidense y director del departamento de arte y diseño en Universidad de Colorado, pasando luego quince años como violinista en el oeste de Suiza.



Louis Soutter produjo la mayor parte de su obra en miles de dibujos de una originalidad extrema, que no pertenecen a ninguna tendencia artística conocida desde antes de la guerra. Siendo estos producidos después de su reclusión y en contra de su voluntad en un hospicio para los ancianos; el asilo de la Jura de Ballaigues, desde 1923 hasta su muerte.

Su primo y amigos se reunieron en la "Asociación de Amigos de Soutter", los galeristas, editores, comisarios, trabajaron incansablemente para descubrir la obra del artista Luis Soutter.


 



En 1945, Jean Dubuffet lo descubrió gracias a Jean Giono.

Se añadió de inmediato Soutter al movimiento de Art Brut (un concepto que él creó en 1945 donde incorporaba el arte no profesional y libre de la cultura artística entre los enfermos mentales)





En el oeste de Suiza Louis Soutter fue un creador demasiado original para encontrar un lugar dentro de cualquier movimiento artístico conocido, obstentando la reputación de "locura" que se había ganado durante el ultimo tramo de su vida.





El año 1937 marcó un cambio en la obra de Louis Soutter. Tenía 66 años, era un "viejo" hombre a pesar de su tenacidad, "viejo" no tanto por edad que por el desgaste de su existencia en Ballaigues, privación de alimentos vitales que necesitaba, motivada por su ascetismo. Su cuerpo delgado se hizo viejo, cansado de sus largas caminatas en el campo de la Jura, su rostro surcado de arrugas y sus labios sobre sus encías sin dientes, las manos deformadas por la artrosis.

Al no poder sostener un lápiz o una pluma, dejó de dibujar. Para seguir creando con la herramienta de sus dedos, sumergiéndolos directamente en la tinta o la aguada, una técnica que utilizó hasta su muerte; este es el período conocido como "pintar con los dedos" (1937 -1942).











 Los períodos de "libros", "manierista" y "dedos" son diecinueve años de creación, de una riqueza extrema a pesar de la simplicidad de medios técnicos.


Murió en Ballaigues 20 de febrero 1942 , a los 71 años. El Asilo del Jura se hizo cargo del funeral, sus conocidos y amigos se enteraron de su muerte a los pocos días por un obituario.









 Después de su muerte, fue hallado en su habitación las pinturas y los diseños que no fueron destruidos por el personal del asilo. Ofrecido por Soutter mismo a sus amigos y trabajadores a cambio de compras y las bebidas en el bar o en trajes para ser ser vestido por el mejor fabricante de Lausana, Le Corbusier, coleccionista de la obra de Soutter.

Este número de obras se duplicó cuando se descubrió la colección de Le Corbusier, los dibujos figuraron en la primera exposición de Hartford , CO , Estados Unidos, en 1936, y en las futuras exposiciones de los amantes del arte de Soutter.













miércoles, 16 de mayo de 2012

Nido, Taller de Arteterapia





Del Aislamiento a lo Colectivo de la Colectividad a la Unidad





Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas.
La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre.

Antonio Gala




Según es el pájaro así es el nido.

Anónimo



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Construir un nido como refugio, como espacio. Configurando los límites de mi mundo, un espacio donde desconecto, donde crezco, donde tomo conciencia, donde me recupero.



El huevo como acto de fecundidad; es decir mi proyecto, mi respuesta, mi regalo y afecto hacia el colectivo.





En el huevo va la vida, en él va mi ofrenda, es el don, la semilla que oferto al mundo.



Todos ofertamos compañía, contacto. Tomamos un espacio y con dicho acto dotamos de vida el vacío.
El huevo viene a rellenar huecos, vacíos, desencuentros.


 


Compartimos el nido, creamos un nido en común, lo mostramos, buscamos, nuestro lugar, nuestro espacio. En el compartimos nuestro crecimiento.



Confluencia, contactos gestión de mi lugar y sitio, en el “Aquí y Ahora”









jueves, 3 de mayo de 2012

Giverny





Pinto... como un pájaro canta


Claude Monet



Los Paisajes de Monet son, por decirlo así, la iluminación de los estados de conciencia del planeta, y las formas suprasensibles de nuestros pensamientos.


Octave Mirbeau


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 El pequeño pueblo de Giverny llamó la atención de Claude Monet en 1883 durante un paseo por el campo desde Vernon. El pintor tenía 43 años y era ya un artista reconocido cuando decidió instalarse allí, en compañía de Alice Hoschedé y de los hijos de sus respectivos matrimonios anteriores. En Giverny, a poco de haberse instalado en una pensión, Monet quedó prendado de una casa que entonces era propiedad de un terrateniente local, el señor Singeot. Primero la alquiló. Luego, en 1890, una mejor situación económica le permitió comprar la casa y los jardines que deseaba pintar. Todo se resolvió por 22.000 francos de aquella época.

 Se levantaba temprano, muchas veces antes del alba, para dar un paseo y estudiar el paisaje. Regresaba a la casa para comer a las 11.30; almorzaba tan pronto porque no quería perderse del sol de la tarde, cuando prefería pintar. Cenaba también pronto y se iba a la cama. En el almuerzo muchas veces recibía la visita de sus amigos y otros familiares. Allí pasaron algunas temporadas Renoir, Cézanne y Pissarro, sus compañeros impresionistas de París, y también Gustave Geffroy, su biógrafo de confianza, y sobre todo el político francés Clemenceau, que fue primer ministro entre 1906 y 1909 y de nuevo desde finales de la Primera Guerra Mundial hasta 1920.

Esas costumbres fueron perturbadas al principio por los vecinos. Los avispados hombres del campo trataron de sacar provecho de la presencia del famoso pintor en sus inhóspitas tierras exigiéndole el pago de un tributo cuando atravesaba sus campos, talando los árboles que Monet estaba pintando o echando atrás su intención de colocar plantas exóticas en los estanques porque podían estropear la ropa o envenenar el ganado que pacía en las lindes del jardín.







La casa de Giverny y sobre todo sus jardines será el lugar donde Monet encontraría su refugio pictórico.: “Estoy encantado, Giverny es un lugar espléndido para mi”.

Monet transformó el huerto “Le Clos Normand” creando unos jardines a su gusto, edificó tres invernaderos, en uno de los cuales, un antiguo granero, colocó su atelier, y repintó la casa escogiendo el verde para las ventanas y una mezcla de rosa y blanco para la fachada.

El Clos Normand es el jardín trasero de la casa –que responde al esquema geométrico y racional del jardín francés, y que se mantiene siempre con flores-, es el jardín lleno de color en él aparecen lechos de flores, árboles frutales y ornamentales y muchos rosales trepadores. En la avenida principal Monet colocó una pérgola con arcos de hierro para las plantas trepadoras.






 

Surgió entonces “el jardín del agua”, lleno de asimetrías, de líneas curvas e inspiración oriental, en el que hizo cavar un estanque que adornó con un puente japonés. Las ramas de los sauces, los nenúfares y los reflejos en el agua se convirtieron entonces en los protagonistas absolutos de sus cuadros. Monet reformó la casa y el jardín, y tras comprar el terreno adyacente en 1893 –la isla de las Ortigas-, separado de la finca principal por la vía del tren, en 1901 se decidió a pedir permiso a la municipalidad para desviar el curso del Ru, afluente del Epte, que atravesaba su propiedad, y así, a pesar de la oposición de los vecinos, consiguió ampliar el jardín en una hectárea mas.

El jardín sería el escenario de muchas de sus pinturas. Fue en Giverny donde Monet se convirtió en el precursor de la pintura moderna, insensible a todas las tendencias de aquella época. Fue ahí mismo que, trabajando en varias telas a un mismo tiempo ya que cada cual correspondía a una luz determinada, inició también sus famosas series: los almiares, los álamos, las glicinias, los amaneceres en el Sena, y, por supuesto, las series trabajadas en el mismo jardín de Giverny.: las Ninfeas, el puente japonés y el estanque de las ninfeas, las series más importantes de su evolución pictórica camino de la abstracción al final de su vida.








 “Me llevó algún tiempo entender a mis nenúfares. Los cultivaba por puro placer, sin pensar en pintarlos. Hasta que de repente, tuve una revelación tomé mi pincel. Y desde entonces no he tenido otro modelo”

En estos cuadros da un paso más hacia la modernidad. Obsesionado y torturado por la imposibilidad de captar la luz, siempre cambiante, el motivo pasa a un lugar secundario.

“....... Le diré que estoy absorbido por el trabajo. Estos paisajes de agua y de reflejos se han convertido en una obsesión. Supera mis fuerzas de hombre ya viejo y, sin embargo, quiero llegar a traducir lo que vivamente siento. Estoy deshecho……, vuelvo a empezar y espero que de tanto esfuerzo salga algo” Carta al escritor Gustave Geffroy (11 de Agosto de 1908)

“Lo esencial del tema es en realidad el espejo del agua cuyo aspecto se modifica todo el tiempo, gracias a las porciones de cielo que allí se reflejan, y que esparcen vida y movimiento. La nube que pasa, la brisa que refresca, el copo que amenaza y que cae, el viento que sopla bruscamente, la luz que mengua y renace, y tantas cosas imperceptibles para el ojo de los profanos”.







“Me he fijado metas imposibles, por ejemplo pintar un espejo de agua con hierba que ondula en el fondo….. Algo hermoso de ver pero que, a la hora de llevar a una tela, está volviéndome loco” “Qué difícil es pintar….. Una verdadera tortura”

Monet describió el jardín de Giverny como “mi más bella obra de arte”, y en el que podía pasar el tiempo observando “los paisajes hechos por el agua y sus reflejos”. El jardín de Monet en Giverny recibe anualmente medio millón de visitantes, durante los 7 meses en que está abierto (de Abril a Noviembre)







Monet vivió en Giverny desde 1883 hasta su muerte en 1926. Tanto él como muchos de sus familiares están enterrados en el cementerio local, en una tumba llena de flores.

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