viernes, 13 de julio de 2012

Elegía Futura


(El Cielo Está Cerrado por Vacaciones)


Elegía 


Algún día,
dejaré de oír aullar
esos largos olmos,
mi frente quedará limpia
y las hojas suspendidas en el cielo
me incitaran a continuar el baile.


Mis lagrimas de cristal
caerán esparcidas en la tierra
dibujando mil fuentes inexistentes,
la nostalgia no será eco
en el valle del mañana,
las olas bañaran lo justo.



Ya nunca como el ayer,
los senderos se abrirán
mostrándonos sus prados de flores,
la canción será sencilla
sumida por lo imperecedero.



Las nubes no serán condena,
ni el vacío bosque,
ni los pastos amarillos del verano.



Solo quedará en el pasado
ese cutis de un cisne blanco,
un nombre semiborrado por el recuerdo
y alguna perdida melodía.



El presente habrá recuperado su espacio,
la muerte acariciará mi cabello,
alargaré el brazo,
y la sentiré cerca, muy cerca,
jugaré con ella.



Para cuando llegue ese día
traspasar ese umbral,
unirme.



Y una vez más volveré a comenzar
un eterno retorno hacia lo vivido,
un eterno retorno hacia lo amado,
un eterno retorno hacia mi resurrección y muerte...






R. Reina Martell



unacasaenelarbol@hotmail.com

domingo, 8 de julio de 2012

Alice bailando bajo el patíbulo


Comparto este  reciente documental, “Alice Dancing Under the Gallows” 
(Alice bailando bajo el patíbulo, 2011), cuya protagonista, Alice Herz-Sommer,  la superviviente más antigua del Holocausto,  con 106 años, narra de una forma tremendamente bella su experiencia en un campo de concentración y cómo la música le ayudó a sobrevivir y a experimentar lo mejor de la vida.
unacasaenelarbol@hotmail.com

martes, 3 de julio de 2012

Secuencia de Imágenes por Robert Doisneau









En 1948, el fotógrafo francés Robert Doisneau se conchabó con el dueño de la galería Romi, en la rue de Seine de París, para gastar una broma a la gente que pasaba por la calle. Escondieron la cámara de Doisneau en una silla antigua, estratégicamente colocada para captar bien la escena. Colgaron en el escaparate una pintura un tanto indecente de una jovencita desnuda, con sus alegres posaderas en pompa. Y se sentaron a esperar.


A tenor de las caras retratadas en esta divertida serie, titulada Regard oblique. Le vitrine de Romi (La mirada de soslayo. El escaparate de Romi), nos podemos hacer una idea de las risas que debieron echarse con el experimento.


***** 


Si tomas fotos no hables, no escribas, no te autoanalices 
y no respondas a ninguna pregunta.





Cuando eres prisionero de la imagen, te atreves con todo.






Las maravillas de la vida diaria son apasionantes. 
Ningún director de cine puede organizar las sorpresas que te puedes encontrar en la calle.






Sugerir es crear; describir es destruir







Fotografiaba “Los gestos normales de la gente normal en situaciones normales”






“París es un teatro en el que se paga asiento con el tiempo perdido. 
Y yo continuo esperando.”






Una centésima de segundo aquí, una centésima de segundo allá, incluso si las juntas, únicamente suman todavía uno, dos o quizás tres segundos arrancados a la eternidad.






¿Una cámara?... ¡Capullo de Papá Noel, yo había pedido una metralleta!


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sábado, 23 de junio de 2012

Sintiendo en San Juan



Foto: Rakira Pratkarsa


Recupero este texto que escribí hace mucho tiempo;  hoy aún sigo pensando que es una noche muy especial, esta de San Juan. Momentos hermosos vividos bajo las estrellas, marco perfecto para la introspección, el contacto, el atreverse, el disfrute y el compartir desde otros modelos y formas.

Sin ser consciente pienso que este escrito conlleva sanación, huida, escape y miedo también.

Me dice mucho hoy pasado los años, es una sorpresa el descubrir que ya ejercía la escrituraterapia sin saberlo.


 *****



Me contaron de pequeño que en la noche de San Juan se abrían ciertos pasajes, túmulos y cavidades selladas para los ojos de los hombres. Que viejos pasadizos árabes emergían a la superficie y que encantadoras princesas nos invitaban a cruzar seductoramente travesías y tránsitos.



Me contó, alguien una vez, que había una fuente por la Alpujarra donde solo en esa noche brotaba el agua, y que si uno se adentraba en los bosques podía presenciar el baile de las hadas junto con demás entidades feéricas.



Que si me hiciese falta podía huir del llanto… por un largo pasillo en Coria, mi pueblo, que atravesaba por debajo del río.



Me dijo que en esa noche, la de San Juan, se habría una puerta y que en la noche más corta del año moría el dios sol, que se marchaba a descansar a cierta constelación boreal, que nos abandonaba gradualmente, como barco que se pierde en el mar.


Que era bueno saltar siete veces sobre las brazas de una gran hoguera; que me traería suerte y que por nada del mundo me perdiera el atardecer de ese día.


Que el mundo continuamente daba vueltas, que el océano del tiempo era un misterio y que debería vivir siempre dentro de ese misterio. Que no me preguntase demasiado como había que hacer las cosas, que siguiera las reglas sagradas que desde transcursos inmemoriales se habían trazado.


Y que si me hiciese falta podía huir del llanto… por un largo pasillo en Coria, mi pueblo, que atravesaba por debajo del río.


Me contaron que por la sierra de Ronda se podía ver cruzar por el cielo a brujas montadas sobre escobas y que en ciertas cavernas donde llovía el agua se bañaban las ondinas y ninfas alegremente durante toda esa noche.


Que me bañara el rostro y las manos con agua de menta, ruda o mejorana, que quien quisiera ver de por vida con actitud sabia se mojará sus ojos con el rocío de esa mañana y que en el Guadalquivir se podía ver el espíritu del río, y que en el Alcázar de Sevilla había una fuente que era como una gran caverna, con cuatro pasillos que se unían en su corazón, y que allí había un dios de dos caras, un dios que guardaba todas las entradas y salidas, que con una cara miraba siempre al cielo y que con la otra miraba hacia la tierra.


Que la mujer que quisiera encontrar su amor debería buscar desnuda la planta de la verbena en el interior del bosque.


Que si me hiciese falta podía huir del llanto… por un largo pasillo en Coria, mi pueblo, que atravesaba por debajo del río.


 Que esa noche se despertaba el bello durmiente del bosque, y que si esa noche tuviese la oportunidad de bañarme en un manantial de agua pura, presencias muy antiguas me bendecirían.

Que bailara alrededor de la hoguera, saltara y brincara cuanto me diera en gana, que me coronara con hojas de laurel, que jugara a ser el gran Dios Antiguo.


Que una vez en el mundo reinaron dos árboles y que en esa noche moría uno para renacer el otro, que en la noche más larga del año. Que durante el solsticio de invierno, renacía el Dios del Roble para morir en San Juan y que si el destino así lo requería y tuviese la fortuna de presenciar a la puesta de sol un arco iris, me partiera un rayo corriendo pues a sus pies un tesoro guardaban los enanos de la tierra.


Que si me hiciese falta podía huir del llanto… por un largo pasillo en Coria, mi pueblo, que atravesaba por debajo del río.


Que en la peña de Arias Montano hay una cueva con una gran barca de piedra y que hubo un tiempo que al amanecer del día siguiente al solsticio, los sacerdotes de la vieja civilización atlántica la llenaban de agua y que sobre su superficie espolvoreaban polvo de oro reflejándose este a la salida del sol, por toda la cubierta de la caverna y el espacio.


Que muchos podían llegar a la lejana América desde la peña, pues en esa noche se habría un pasaje secreto que nos conectaba directamente con la selva del Yucatán, y que en ese lugar nos esperaban grandes brujos para compartir poderes.


También me hablaba mucho del castillo rojo de Granada, pues recuerdo salir de su boca multitudes de historias, de fantasmas y encuentros con vasijas llenas de monedas de oro.


De la vieja ciudad de Córdoba, de sinagogas que se habrían y cerraban al paso por entre entramados y advenedizos pasajes.



 Que si me hiciese falta podía huir del llanto… por un largo pasillo en Coria, mi pueblo, que atravesaba por debajo del río.


 Pero por encima de los lugares mencionados ella… siempre aludía la llegada al río Tajo, que cruzaba un puente y que se adentraba en una ciudad allá por el centro de España, una ciudad que descansaba sobre un gran risco de piedra donde según me contó se guardaron grandes tesoros de sabiduría y de Dragones

En sus últimos días cuando la razón ya le confundía me mencionó su lugar secreto, que nunca antes mencionar, indicándome esto;

Algún día tú y yo, bajo el atardecer de San Juan pasearemos por campos de la vega y ...



Si te hiciese falta podrás huir del llanto… por un largo pasillo en Coria, tú pueblo, que atraviesa por debajo del río.






unacasaenelarbol@hotmail.com

lunes, 18 de junio de 2012

Los Caminos de Leszek Bujnowski






Hemos buscado siempre, seguimos buscando nuevas fronteras, largos horizontes.

"Un animal consciente en busca de fronteras; he ahí el hombre"

El viaje por los paisajes físicos y el viaje en nuestro propio yo son dos de los de los viajes de expansión y de búsqueda; además nos quedan los viajes para obtener el conocimiento de las cosas, nuestro origen y nuestro fin, y de los demás mundos que nos rodean.

Los viajeros fascinan, el viaje en sí resulta ser el fin, el sitio al que llegar y un medio…
el modo de llegar al conocimiento de sí mismo.






"Durante cierto tiempo viví tranquilo y alegre de noche y de día.... pero en mi interior deseaba recorrer los países, navegar por el mar...


Las Mil y una Noches














Quisiera ser como un camino, por el que todos pasan, y que luego olvidan.

         (Paul Claudel)





     



 
 
 
Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.

(Confucio)







La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.

(Hermann Hesse)



 
 
El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro.

(Novalis)






unacasaenelarbol@hotmail.com



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