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martes, 8 de febrero de 2011

Gustave Coubert; L´Origine du Monde




 
Gustave Coubert


En la planta baja del Musée d´Orsay de París se puede observar esta joya de la pintura moderna, y ni que decir tiene que trás sortear impresionistas a doquier, uno no deja de sorprenderse ante la tremenda naturalidad pasiva y provocadora del cuadro.
Me pasó junto a mi hija; que ruborizada y sorprendida, lanzó un grito cargado de improperios y desvió dramáticamente su mirada hacia la zona izquierda de la sala donde se muestran idílicos paisajes del Doubs Aleman, tierra natal de Coubert.

Maravillosamente seductora, cargada de incógnitas y reservas. ¿Quién sería la modelo del cuadro? Uno se deja llevar instintivamente por lo seductoramente mórbico. Una larga trayectoria secunda la tela; una trayectoria de vouyerismos y escándalos recónditos.

Era Joanna Hiffernan, la pelirroja amante de Coubert, es la modelo que ha perpetuado su sexo a la posteridad.

Esta es parte de su historia, la que se conoce; otra parte quedará sumida por siempre en el anonimato y el escándalo.

Todo comienza con Jalill-Bey, embajador Turco en París, coleccionista de arte erótico que visita en 1886 el taller del artista. Desea comprar la escandalosa tela; Vénus et Psyché, pero esta ya tiene dueño. En esa misma tarde se cuenta que Jalill-Bey salió del estudio de Coubert con la tela enrollada y oculta bajo el brazo. Su destino será el mismísimo cuarto de baño del embajador, escondida y tapada trás un pesado cortinaje verde.

En 1896 su nuevo dueño es Jean Baptiste Faure, barítono de la ópera de París. Otra vez el cuadro se oculta tras otro cuadro, un paisaje nevado también de Coubert. La esposa del cantante se escandaliza de dicha propiedad, no comparte que en altas fiestas de sociedad, este la muestre a sus amigos ni que se desborden en escandalosas y estridentes risotadas masculinas.

En 1888 la pintura pasa a un marchante llamado; De la Narde, que la vuelve a exhibir a urtadillas y a solo clientes de extrema confianza.

Entre 1888 y 1912 perteneció a un gobernador civil puritano y pervertido, a un ginecólogo que lo utilizaba publicitariamente y finalmente estuvo expuesta en un burdel de Montmartre.

En 1912 la obra es adquirida por una presigiosa galería a una señorita llamada Vial.

A partir de ahí la obra sale al fin de París, pues es comprada por un coleccionista de Budapest llamado Francois de Hatvany.

En marzo de 1944 los nazis toma Hungría y es robado por el ejército de ocupación. Se debate con destruir la obra, pero gracias a la intervención del Coronel Schweinkopf se salva. Atribulléndole este, la raza aria del pintor y el valor materia del mismo, unos 300.000 dólares.  Entre tanta vacilación el ejercito rojo se hace con el poder en Hungría y es otro Coronel del bando contrario quien se encarga de salvaguardar el cuadro; el Coronel Tastrov aludiendo ahora el carácter revolucionario y anarquista del camarada Coubert.

En 1955, Sylvia Lacan, protagonista de las reglas del juego de Renoir, le solicita a su marido el psicoanalista Lacan que le regale el Origen del Mundo por unos 1.500.000 francos. Y así continúan interminablamente los escándalos... los amigos y familiares no entienden el porqué del cuadro. Que por cierto sirve a la familia Lacan de chácharas Freudianas sobre erotismo y psicoanálisis. Siendo su cuñado finalmente André Masón quien será el encargado de dibujar una nueva obra que oculte el cuadro.

En 1967 se publica la primera foto de la obra por el sexólogo Zwang.

En 1977 es reproducida en un libro de arte.

En 1988 es exhibido por primera vez al público en el museo; The Brookyin Museum of Art.

El 26 de junio de 1995, el ministro de Cultura, Douste - Blazy, hace el discurso de ingreso de la tela en las colecciones nacionales, pero eso sí desestima fotografiarse junto al cuadro...

Exponiéndose desde entonces en el Musée dÓrsay de París.



*****


Soy cincuenta años y he vivido siempre en la libertad; déjeme terminar mi vida libre;
cuando soy muerto deje esto ser dicho de mí:

 "El perteneció a ninguna escuela, a ninguna iglesia, a ninguna institución, a ninguna academia,
a lo menos de todos a cualquier régimen excepto el régimen de la libertad"


Gustave Coubert

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