Los Artistas


'Yo no uso drogas, yo soy una droga"
Dalí




Locura, según el diccionario, significa “privación del juicio o del uso de la razón”. Sin embargo, esta acepción no siempre ha sido tal. Antiguamente, se creía que era consecuencia de maniobras sobrenaturales, o netamente demoníacas. También se pensaba que actuaba en el hombre como castigo divino por la culpa de sus pecados. En la Edad Media los leprosos pasaron a ser una imagen distinta del miedo. Temidos y repudiados por los demás, eran excluidos y encerrados en leprosarios mantenidos por el estado; cuyos bienes, una vez desaparecida la enfermedad, eran convertidos en fondos administrados por las ciudades y destinados a obras de beneficencias y establecimientos hospitalarios.


Una vez desaparecida la lepra, su lugar es tomado por las enfermedades venéreas que pronto pasan a ser consideradas asuntos médicos.


Hasta la segunda mitad del siglo XV, el tema reinante es la muerte, que aparece bajo el signo de las guerras y pestes que acompañan este período. Pero ya a finales del período, esta inquietud gira sobre sí misma. Los hombres dudan de todo y, al dudar también de la muerte, se abre una nueva perspectiva que permite burlarse de ella, porque sólo da cuenta de que la verdadera existencia está vedada a los ojos humanos mientras la realidad sea sólo un espejo de sí misma.


En el Renacimiento, la locura surge como una nueva encarnación del mal. Es en este momento en que aparece la denominada "stultifera navis" (nave de los locos) que determina la existencia errante de los locos. Dicha nave fue utilizada para eliminar del territorio a estos seres molestos que ponían en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Sin embargo, este viaje no sólo hacía las veces de barrendero humano, sino que, otorgaba al loco la posibilidad de purificación, sumado al hecho de que cada uno es entregado a la suerte de su propio destino, pues “cada viaje es, potencialmente, el último” .


A partir de Erasmo de Rotterdam y del Humanismo, la locura pasa a ser parte directa de la razón y una denuncia de la forma general de la crítica. Es la locura la que ahora analiza y juzga a la razón. Los papeles se invierten y dejan ver que una no podría sobrevivir sin la otra, pues ambas son una misma cosa que, en determinados momentos, se desdobla para revalidar su necesaria presencia en el mundo.
Sólo en el siglo XVII se dominará a la locura a través del encierro, con el llamado “Hospital de los locos”, donde la razón triunfará por medio de la violencia.


"La sabiduría inoportuna es una locura, del mismo modo que es imprudente la prudencia mal entendida"

Erasmo de Rotterdam


Pero sin duda la definición de artistas más osada y antigua la atribuyó Platón y fue; la de “locura divina”; en aquella época se hablaba de dos tipos de locura: la psicópata y la teópata; la primera como debemos suponer, se refería a las enfermedades mentales que padecían los seres humanos. Pero la segunda, hacía alusión a la enfermedad de los creadores, de los místicos, de los poetas y filósofos, es decir, de los artistas; Platón aseguraba que para ser artista era necesario padecer esta “locura divina” ya que mediante la alteración de un estado mental normal causado por la “divinidad”, el hombre era capaz de crear valores inmensurables. La locura divina de los artistas lograba que éstos se purificaran, liberaran y tomaran los conceptos de cuero y alma para realizar sus obras.


La relación entre locura y arte se ha mantenido practicamente desde el inicio de la historia. No cabe duda de que el entorno que mueve el artista, su capacidad creativa y por tanto portador de una marcada diferencia social. Es por ello que se ha confundido el acto diferenciador con una patología mental. La "Locura divina" que atribuiria el mítico Platón haciendo alusión directa al acto inspirador, acto que le posibilitaría la conexión entre lo divino y humano. Caravaggio, Van Ghog, Dalí o el mismísimo Doménikos Theotokópoulos (El Greco) acusado por la inquisición en Toledo de herejía. Al desvíar el estilo marcado por la tradición eclesiástica y aplicar figuras alargadas, pálidas y fluidas, pareciendo criaturas inmateriales, diferentes. Célebre su famosa frase; «Pinto así porque el mayor defecto del hombre es ser pequeño».


Sean estas páginas un recordatorio de pequeñas historias hermosas, cargadas de encanto y de diferencias, aportes que de manera casual van llenando mi vida y por que no, atreverse uno a decirlo; las páginas más bellas y sinceras de la humanidad.





* Henrri Rousseau *                            * Niki de Saint Phalle I             Niki de Saint Phalle II


*Niki de Saint Phalle III *                     * Louise Bourgeois *                        *Adolf Wolfi*


* Toulouse Llautrec *                              * Aloise Corbaz *                   * Marguerite Sirvins *


 * Willy Ronis *                                         Judith Scott *                          *Henry Darger*


Chiho Aoshima                                         *Hundertwasser*                         Martín Ramirez


Alexanadra Eseverri                                  Shana and Robert Parkeharrison


Marchal Mithouard                                    Franco Fontana                          Zena Holloway


Francesca Woodman                                 George Perec                              Adrian Hill


Motohiko Odani                                         Zhang Daqian                              Monet



Francis Palanc                                             Franz Xaver Messerchmidt

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