lunes, 5 de octubre de 2015

Arco de Histeria





”Estoy en el negocio del dolor”

Louise Bourgeois




*****



Hermosa escultura en bronce, realizada con la ayuda de su asistente Jerry Gorovoy como modelo. Ilustra que para Bourgeois es importante tener conciencia de la generalización de la histeria. La histeria es ( y debe ser) una condición universal sin género. Ya que tradicionalmente histeria hace referencia desde la antigua medicina griega a : enfermedad de las mujeres, siendo hysteron en griego útero.

Una de sus conclusiones, fue que, el varón histérico es útil para la sociedad, mientras que la mujer histérica se vuelve una carga.

 Louise Bourgeois se debatía por el derecho a ser una mujer con histeria “masculina”: con su violencia y creatividad. Era violenta porque cada vez que creaba una escultura el pasado cambiaba, y esto es un acto de violencia.






En el caso del histérico el descubrimiento de un trauma que provoca vacío y que, aún siendo la fuente de gran angustia, es también condición para que emerja algo nuevo.

Bourgeois se interna en la furia de la creación.

La Histeria es a la vez narcisista y sexual.

La escultura colgante Arco de Histeria expresa sus sentimientos torturados sobre la sexualidad y el cuerpo, el alfa y omega de su ser, en la medida en que los dedos del cuerpo tocan los talones, completando el círculo narcisista orgásmicamente.

El placer y el dolor se funden en la histeria, sustituto del orgasmo, el yo de Bourgeois está en peligro.
Ver obra: La Santa Teresa de Bernini, una mística enamorada de sí misma, con un amante fantasma.
Dentro de uno de los tipos de histeria, el histriónico, encontramos características descritas por Louise Bourgeois  en la conducta de su padre, tales como el egocentrismo, la inestabilidad emocional y conductas teatrales.






El arco de la histeria: una figura totalmente andrógina que se arquea ante un acto de histeria. Esta histeria, ya nombrada anteriormente, antes de estudios más profundos, estaba relacionada
solamente con el sexo femenino. Las mujeres de la época victoriana estaban reprimidas sexualmente; lo que en un principio eran síntomas manifestados psicológicamente, luego llegaban al cuerpo, produciendo el arco en sus espaldas, y movimientos de sus extremidades de forma no intencional como muestra Louise Bourgeois en la obra. (Gasparini, Gabriela)



La diferencia, enteramente notable, entre la realidad de las mujeres victorianas y la obra de Bourgeois es que en esa escultura no se distinguen genitales, lo que conlleva a no poder
determinar el sexo de la figura. Esta obra se transforma en un sujeto que podría ser tanto hombre, como mujer, sufriendo un ataque de histeria. Tiempo más tarde, se comprobó que
es real que ambos sexos pueden tener represiones sexuales no exteriorizadas, padeciendo histeria como consecuencia.
Según el análisis del curador de la obra de Louise Bourgeois, el color dorado –el cual corresponde a toda la figura tallada remite “a lo sagrado, lo lujoso y suntuoso”.




"Yo sabía que no era una locura porque hacía años que venía trabajando con ella. 
Pero no lo volvería a hacer, pongámoslo en esos términos" 


- Dice Jerry Gorovoy sobre el intenso proceso al que sometió su cuerpo para la realización de "Arco de histeria", una de las obras más representativas de Louise Bourgeois.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Traductor