viernes, 21 de septiembre de 2012

Anécdota de Pablo Picasso





Comparto esta simpática anécdota que nos hace llegar Alejandro Jodorowsky desde su blog Plano Creativo.


Recordamos una simpática anécdota de Picasso:

Picasso era cada vez más famoso. Cierto día iba viajando en primera clase de Niza a Paris. En su mismo compartimento había un rico americano que era coleccionista de arte. El americano creyó haber reconocido al artista.

“Eh, ¿no es usted el Señor Pablo Picasso?”

“Sí”, dijo Picasso.

“Dígame”, dijo el coleccionista, “¿por qué no pinta usted a las personas tal y como son realmente?”

“¿Qué?”, dijo Picasso.

“¿Qué por qué no pinta usted a las personas tal como son realmente? Por ejemplo, si miro cualquiera de sus cuadros, sencillamente no es real. Pone usted el ojo en mitad de la frente, la nariz donde debería ir la oreja. Es sencillamente ridículo, además de totalmente equivocado. ¡No es real y no es arte!”

“No sé lo que quiere decir”, dijo el artista.

“El arte debería ser un reflejo de la vida, un espejo de la naturaleza y todo eso que dicen. Tiene usted que pintar las personas tal y como son realmente”.

“Sigo sin entender”, dijo Picasso.

“Muy bien, listillo, te voy a endeñar lo que quiero decir”. El americano cogió la cartera de su chaqueta, la abrió y sacó una fotografía. “Mire”, dijo el americano. “Esta es mi mujer tal y como es realmente”.

“Ah, ya entiendo”, dijo Picasso con un aire muy serio. “Su mujer es excesivamente flaca y mide alrededor de 10 cm”.


unacasaenelarbol@hotmail.com

3 comentarios:

  1. jajajajaja ¿quería una visión realista? Pues toma dosis de realidad.
    Un abrazo.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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