lunes, 20 de diciembre de 2010

Poesía Amorosa




De nuevo, el relajante Amor me perturba.


Indigno, incombatible, dulceamargo.

Para ti, Atis, ya que es odioso el preocuparte por

mí, mientras revoloteas hacia Andrómeda.

 
Me parece que igual a los dioses

es aquel joven que frente a ti

se sienta y te escucha cercana,

mientras amable conversas.

Y sonríes seductora...


Y esto aterra mi corazón dentro del pecho,

pues tan pronto te miro un instante,

como ya me es imposible decir una palabra,

pues mi lengua desfallece en seguida.

 
Un fuego sutil irrumpe bajo mi piel,

nada veo con mis ojos,

zumban mis oídos, se me esparce el sudor,

un escalofrío me apresa toda.

 
Estoy más pálida

que la hierba y me parece que

falta poco para morir.

Pero todo hay que soportarlo,

pues esto así sea.

 
Safo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Traductor